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EL COBRADOR SIN FRAC
Ha sido un auténtico fenómeno social la aparición en España de una gran variedad de empresas de recobro de impagados, cuyo principal “modus operandi” es la utilización de cobradores disfrazados —nos referimos a las agencias de cobros que utilizan cobradores de impagados vestidos con frac, de pantera rosa, o de fraile franciscano– y cuya táctica se basa en hacer que el deudor se sienta avergonzado y pague. Este tipo de empresas que son indiscutiblemente "typical spanish" basan su gestión en la teoría de que el moroso teme a la difusión pública de su condición –seguramente basándose en la presunción de que si se difunde públicamente la información acerca de su costumbre de no pagar nadie le concederá créditos– por lo que el deudor preferirá pagar antes de que se perjudique irremediablemente su reputación (en cambio si no paga el débito acabará en el más absoluto descrédito).
Conferencia: Gestión y cobro de impagados en tiempos de crisis
La fauna de los morosos
¿Qué es mejor cheque, pagaré o letra? - Los documentos cambiarios (2ª parte)
Consejos prácticos para combatir a los morosos
Adoptar una nueva actitud ante la morosidad. Dejar de lado una actitud de resignación y conformismo ante los morosos y adoptar una postura beligerante ante el problema de la morosidad. Los morosos no son un mal necesario e ineludible, sino un problema empresarial que se puede si no eliminar totalmente, si minimizar gracias a una buena gestión de riesgos de crédito.
¿Qué es un moroso?
¿Qué es un moroso? Para muchos “moroso” es una palabra fea. A mi modo de ver moroso –fonéticamente hablando– es un bello vocablo de la lengua castellana por su eufonía, sonoridad y estética, puesto que la presencia de 3 vocales fuertes provoca una impresión agradable en el oyente, por más que su significado no siempre sea tan bonito