07 septiembre 2010

Principios que rigen el análisis bancario del riesgo empresarial según Sun Tzu

 

 

 

Mario Cantalapiedra - Economista

Se atribuye a Sun Tzu, general chino que vivió en torno al siglo V antes de Cristo, la siguiente frase: “Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas nunca saldrás derrotado”.

 

 

SUN TZU - Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas nunca saldrás derrotado

 

Aludiendo a ella no quiero decir que tal como se están poniendo las cosas con la financiación bancaria, los bancos se hayan convertido en “enemigos” de las empresas, lo que quiero es destacar la importancia de conocer los criterios que influyen en el análisis bancario del riesgo empresarial y que, en definitiva, pueden decidir la concesión final o no de la financiación solicitada.

Seguridad de reembolso, liquidez y rentabilidad son los tres pilares en los que se fundamenta el análisis bancario del riesgo de una empresa, los tres caballos en los que descansa la triga bancaria:

 

  1. Seguridad de reembolso. Se trata de comprobar que la empresa financiada será capaz de generar los recursos suficientes que le permitirán afrontar los reembolsos de fondos prestados una vez llegados sus vencimientos. Para el banco cada cliente resulta un moroso en potencia, ¡qué nos lo digan ahora!, de tal modo que, ante cualquier duda que exista sobre su solvencia, exigirá las “dichosas” garantías que avalen los riesgos, utilizando la jerga de estrategia militar a la que nos estamos refiriendo, estas garantías podrían ser la “guerra sucia” del banco.
  2. Liquidez. El banco ha de mantener, y malo si no ocurre así, un equilibrio permanente entre la liquidez necesaria para afrontar las retiradas de dinero de sus depositantes y los fondos que presta a sus clientes.
  3. Rentabilidad. El banco lógicamente pretende hacer negocio con nuestra empresa, alguno diría que “demasiado”. Persigue que la restitución de los fondos prestados se acompañe de intereses y comisiones que le proporcionen rentabilidad. También buscará el beneficio indirecto asociado a las operaciones de compensación como pueden ser la domiciliación de seguros sociales o los impuestos.

Conocer estos tres factores nos ha de permitir presentar una información que encaje con los objetivos del banco, y aquí entra en juego la segunda parte de la frase atribuida a Sun Tzu, la de “conócete a ti mismo”, de tal modo que los datos que presentemos habrán de ser lo más acordes posible a la realidad de nuestra empresa. Y esto es algo que deberemos respetar igualmente cuando mostremos nuestros datos a una empresa especializada en realizar informes comerciales, o a una compañía de seguros, por poner unos ejemplos. No tengo claro que si actuamos así garanticemos la victoria “en cien batallas”, logrando, en el caso de los bancos la financiación deseada, lo que si me queda claro es que si no lo hacemos....”la guerra estará perdida”.

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