Cómo la IA está redefiniendo la forma en que construimos presupuestos
La inteligencia artificial transforma la gestión presupuestaria empresarial, haciendo el proceso más dinámico, preciso y orientado a resultados.

La inteligencia artificial transforma la gestión presupuestaria empresarial, haciendo el proceso más dinámico, preciso y orientado a resultados.

Mario Cantalapiedra - Economista
La elaboración de presupuestos es una función estratégica dentro de cualquier empresa, que permite planificar recursos, priorizar actividades y fijar objetivos. A lo largo del tiempo han surgido distintas técnicas de presupuestación con enfoques y niveles de complejidad diferentes. A continuación, comparto algunas de las más utilizadas y cómo la inteligencia artificial está mejorando su aplicación.
Es el método más tradicional, centrado en el control de ingresos y gastos, habitual en el sector público. Su rasgo distintivo es el enfoque incremental, por el cual las partidas se actualizan año a año aplicando la inflación u otros parámetros. Su simplicidad facilita su elaboración, pero puede perpetuar estructuras de gasto sin cuestionarlas.
Organiza el presupuesto en programas con objetivos, indicadores y resultados esperados. Busca integrar las políticas presupuestarias mediante un análisis de sistemas para optimizar la asignación de recursos. Facilita la evaluación de la eficacia y eficiencia de cada programa, así como la toma de decisiones basada en resultados.
En cada ejercicio, las distintas áreas deben justificar desde cero la totalidad de sus necesidades presupuestarias, detallando y argumentando cada partida y su aportación al negocio. Este enfoque obligas a evaluar la rentabilidad y prioridad de cada gasto, evita inercias y facilita la reasignación de recursos hacia actividades de mayor valor.
Basado en un sistema ABC, el cual asigna los costes a bienes y servicios según las actividades que realmente consumen, este enfoque permite identificar actividades clave, sus inductores de coste y los recursos necesarios para ejecutarlas. Es útil especialmente en compañías que tienen procesos productivos complejos o que buscan una imputación de costes precisa.
Se adapta a distintos niveles de actividad o demanda mediante la definición de escenarios (por ejemplo: pesimista, base y optimista). Es adecuado en entornos de alta incertidumbre como los que vivimos actualmente.
La inteligencia artificial hace el proceso presupuestario más dinámico y preciso en cuatro áreas: automatiza tareas repetitivas (recopilación y clasificación de datos) reduciendo errores y tiempos, mejora predicciones mediante el análisis de grandes volúmenes de datos históricos y patrones de comportamiento, facilita la simulación de escenarios para evaluar impactos y detecta anomalías y riesgos en tiempo real, reforzando el control del gasto.
En cualquier caso, las técnicas anteriores no son excluyentes. Combinarlas según el contexto y complementar el proceso con herramientas de apoyo como la IA permite construir presupuestos más realistas, flexibles y orientados al valor.