El tejido productivo de Baleares ha estabilizado sus niveles de riesgo de crédito en los últimos dos años. El 32% de las empresas de la región presenta un riesgo elevado o máximo de impago. El indicador, similar al de 2025, se encuentra muy por encima del 14% que registraba antes de la pandemia. Ese es uno de los datos más relevantes que ofrece la radiografía del tejido productivo del archipiélago elaborada con la solución de analítica avanzada Insight View. La creación de empresas muestra un aumento de 28%, mientras las disoluciones caen un -6%. Preocupa el repunte de los procesos concursales, que se han elevado un 50% respecto al año pasado.

Según el análisis de Insight View, Baleares cuenta con un pequeño sector industrial (5% de las empresas, 5% de la facturación), mientras que el peso de la actividad recae sobre construcción e inmobiliario (35% de las empresas y 11% de facturación), la hostelería (16% de las empresas, 22% de la facturación) y comercio (14% de las empresas, 19% de la facturación). Son también muy relevantes los servicios a empresas (13% de las empresas, 19% de la facturación).
El 74% de las empresas y el 83% de la facturación se concentran en Mallorca. Le siguen, en orden de importancia económica Ibiza (17% de las empresas, 11% de la facturación) y Menorca (8% de las empresas, 5% de la facturación). Formentera (1% de las empresas, 1% de la facturación) tiene un tamaño testimonial en la economía de las islas.
La distribución por tamaños empresariales refleja una fuerte dispersión. El 73% del tejido está compuesto por microempresas que, sin embargo, apenas generan el 13% de la facturación total. En el otro extremo, la gran empresa, que representa el 1% del total, produce el 44% de las ventas de un tejido que muestra una enorme madurez. El 41% de las empresas, que acaparan el 75% de la facturación, tiene más de 15 años. Un relevante 47% de las empresas, que apenas supone el 16% de las ventas empresariales, ha sido creado en la última década.
