El tejido productivo de Melilla ha registrado una mejora significativa de su riesgo de crédito en el último año. El 20% de las empresas de la ciudad autónoma presenta un máximo o elevado riesgo de impago, ocho puntos porcentuales inferior a los niveles de 2024. Ese es uno de los datos más relevantes que ofrece la radiografía del tejido productivo melillense elaborado con la solución de analítica avanzada Insight View. Además, Melilla registra un crecimiento del 11% en la creación de nuevo tejido empresarial y del 118% en la disolución de empresas. Los concursos de acreedores se mantienen sin cambios con respecto a hace un año.

La ciudad autónoma inició hace unos años un giro estratégico de su actividad económica aprovechando las oportunidades post-brexit para convertirse en uno de los centros neurálgicos del juego online en Europa. Grandes empresas del sector se han trasladado a Melilla ante el tratamiento fiscal diferencial frente a otras Comunidades Autónomas. En estos momentos, el 39% de la facturación económica de la ciudad proviene del 1% de sus empresas vinculadas a las actividades de juegos de azar y apuestas.
El 31% de las empresas de la región se concentra en el sector del comercio, que genera el 30% de la actividad económica. El sector industrial apenas supone el 3% de las empresas de la región. Esta actividad industrial, que se concentra en los sectores de alimentación y maquinaria, apenas supone el 2% de la cifra de negocio de la ciudad autónoma. La construcción y el inmobiliario tienen un peso relevante en el tejido (19% de las empresas), pero su incidencia en la economía es sensiblemente más reducida (6% de la facturación). Les siguen en importancia los servicios a empresa (13% de las empresas, 6% de la facturación), la hostelería (8% de las empresas, 2% de la facturación) o el transporte (4% de las empresas, 4% de la facturación).
La distribución por tamaños empresariales muestra una fuerte dispersión. El 73% del tejido está compuesto por microempresas que, sin embargo, apenas generan el 16% de la facturación total. En el otro extremo, la mediana empresa, que representa el 4% del total, produce el 20% de las ventas. El tejido productivo muestra una madurez moderada, con un 25% del tejido empresarial creado en los últimos cinco años.
